Los asesinos de Snowtown

Los asesinos de SnowtownJamie, un joven de 16 años, juega con sus hermanos y los vecinos en la calle. Su madre, enferma, tiene dificultades para sacar adelante a la familia. El vecino parece abusar de sus hijos. Un amigo viene a echarle una mano y le presenta a John, un hombre de mediana edad y carismático que enseguida conecta con los chicos, especialmente con Jamie. Aquí empieza la relación con el asesino en serie más famoso de Australia: John Bunting.

¿Qué tenemos?

  • Una historia basada en hechos reales: los asesinatos de Snowtown.
  • El primer largometraje del director, Justin Kurzel.
  • Una interpretación magnífica de Lucas Pittaway (Jamie) y de Daniel Henshall (John Bunting).
  • Un retrato íntimo y realista de los personajes.
  • Una cinematografía brillante.
  • Una película dura de ver, oscura.

¿Qué no tenemos?

  • Una película convencional.
  • Una historia completamente explicada (da por conocidos muchos hechos).
  • Un grupo de actores con experiencia.

¿Cuál es el resultado?

Una película oscura, difícil de ver y sobre todo de seguir si no se está familiarizado con el caso. Alejada del sensacionalismo, la película se centra en la perspectiva de Jamie y en cómo vivió su relación con el asesino. La enfermedad de su madre, el abuso de su hermano, las pocas perspectivas de futuro… parecen ahogarlo. La aparición de John parece traer algo de luz a su vida. Amigo de la familia, John empieza una relación íntima con su madre, y la relación con Jamie se vuelve cada vez más paternal. Será su guía, su mentor. Pero poco a poco Jamie se va adentrando en un mundo turbio y oscuro, donde la esperanza es al mismo tiempo su temor. Daniel Henshall (John) hace un papel brillante en el que equilibra magníficamente la dualidad de su personaje: carismático, popular, convincente y a la vez sin ningún tipo de empatía hacia la vida. Hay que destacar la escena del perro, momento clave de la película, que intenta transmitir un conocimiento imposible de entender para una persona sin psicopatía. Lucas Pittaway (¡se parece a Messi!) hace un papel magistral y genera empatía en el espectador. Hay alguna escena de violencia explícita con algunas de las víctimas. Aunque resulta bastante repulsiva, no representa el tono general de la película ni es en absoluto su eje central. No se intenta dar respuestas con la película ni justificar ninguno de los crímenes. Es un retrato en segundo plano de los hechos, de las emociones y de las relaciones de los personajes, que arroja luz sobre el perfil del asesino sin entrar en muchos detalles de los asesinatos ni de las causas. Es cierto que a raíz de la película se hizo pública más información sobre el caso. Es recomendable familiarizarse con la historia antes de verla: hay muchas suposiciones en el guion difíciles de conocer para los no australianos (fue un caso muy mediático) que pueden hacer la película aburrida y difícil de seguir.

Velo si te interesan los crímenes, conoces el caso o sientes curiosidad por los asesinos en serie. Desde esa perspectiva es fenomenal. Si no conoces el caso, es muy recomendable familiarizarse con el documental The Bodies in the Barrels, que lo analiza. Como película es técnicamente brillante y muy interesante, pero sin conocimiento previo de los hechos resulta compleja de seguir. Difícil de ver, sobre todo si esperas cine convencional. Del estilo de Ed Gein, oscura y cruda como la brillante Henry, retrato de un asesino.

Muy recomendable, dura y oscura.