Un eminente cirujano (Antonio Banderas), obsesionado con su pasado, crea un nuevo tejido de piel sintética revolucionario. Vera (Elena Anaya) es su conejillo de indias, una chica hermosa y volátil que esconde la clave de sus obsesiones. Hasta aquí diré. No hace falta saber nada más de una historia que necesita ser contada a través de la película. Los que la veáis lo agradeceréis.
¿Qué tenemos?
- Un guion sorprendente, muy trabajado.
- Una historia que engancha y que necesita toda la película para ser contada.
- Unos actores fabulosos (Jan Cornet especialmente, y el magnífico Eduard Fernández).
- Un director de renombre que dirige, escribe el guion y produce (con su propia productora). Probablemente por eso esta joya ha visto la luz.
- Una banda sonora muy adecuada, a cargo de Alberto Iglesias, un clásico de las películas de Almodóvar.
¿Qué no tenemos?
- Efectos especiales. No son muy necesarios, pero cuando aparecen resultan cutres.
¿Cuál es el resultado?
Una película inteligente que juega con la moral, el bien, el mal y los grises de en medio. Cada personaje dibuja alguna obsesión que transgrede uno o muchos valores. La cinematografía es perfecta, jugando en todo momento con una fotografía minimalista de actos moralmente incorrectos: es la belleza de lo macabro. De ahí el horror que se desprende y la ironía, cómo a menudo una obsesión puede convertirse en un mérito, una venganza o simplemente un acto desagradable. Una película que nos presenta unos hechos inverosímiles. De esas que mientras se ven se disfrutan y, cuando se acaban, se piensan, se comentan y se divaga sobre ellas.
No aterroriza, pero algunos hechos horrorizan. En la línea de La naranja mecánica (por la violencia y la moral) o Abre los ojos (por la sensación de no saber adónde te lleva la película hasta el final). Incluso hay reminiscencias de la fenomenal Hard Candy. La cinematografía y la complejidad del guion y de los personajes son claramente de Almodóvar, de modo que si eres fan, la película puede gustarte aunque no sea tu género. La historia en sí es impactante, rebuscada y espeluznante. Si te van este tipo de guiones, te interesará aunque no te gusten otras películas del director.
Velo en compañía, para comentarlo, un día en que puedas dejarte llevar y dedicarle toda la atención.
Macabra y deliciosa, muy recomendable.

